GRISART

AGNUS

Este trabajo no pretende ser un testimonio objetivo del mundo ganadero. Tampoco sitúa al agricultor en el centro del relato. Es una mirada parcial a una realidad, una metáfora sobre la vida y la muerte con las ovejas como protagonistas. Los altos contrastes de luz y oscuridad de las imágenes representan dos mundos antagónicos: la vida y la muerte, el hombre y la naturaleza.

La fotografía presenta a esta explotación ganadera como un mundo cerrado e inalterable en el que sus habitantes vagan sujetos a la transitoriedad de la vida.

Laura Gómez Lerena