Katy Gómez

SIRIA, EL OASIS EXHAUSTO

La Comunidad Internacional es testigo impotente y tolerante de su propia degradación y fracaso. Ya ni las fotografías de gentes que huyen de un mundo teñido de negrura y sufrimiento, ni niños agonizantes respirando muerte a las puertas de Europa, nos conmueven. Posiblemente nuestros sentidos están anestesiados porque nos hemos acostumbrado a ver, callar y otorgar.

Es difícil imaginar que Siria -hace sólo unos años- era un país de una belleza espectacular, ajena al paso del tiempo y donde la historia y la cultura fueron dejando sus trazos de dignidad. Gentes sonrientes y amables que te invitaban a una conversación sin prisas delante de un té delicioso.

Las imágenes que componen esta serie se realizaron en septiembre del 2010, apenas unos meses antes de que comenzara la barbarie.  Estas fotografías nos permiten acariciar la emotividad de un recuerdo para devolvernos a una Siria en paz.  Un halo de esperanza, que hoy más que nunca reclaman los versos del escritor Mark Twain: «…Ningún acontecimiento remarcable ha sucedido en el mundo sin que Damasco estuviera allí para registrarlo. Por lejos que retrocedas en el pasado, Damasco siempre está allí. Erigida sobre los gastados huesos de miles de imperios, contemplará otras tantas sepulturas antes de morir».

Los inocentes en el extranjero, 1869.