Margarita Fresco

LA HABANA SOY

No necesito tomar imágenes de La Habana para llevarla en mi corazón y en mi pensamiento.

Estas imágenes realizadas desde el respeto, ante todo, tal vez no sean suficientes para descubrir la realidad de Cuba; ésta es más complicada para conocerla que no desde la percepción de un turista. Esa sociedad despierta cada día con el ánimo de sobrevivir a la dura realidad y con la esperanza de una vida mejor.

Admiro y considero a estas personas que se esfuerzan día a día en las distintas formas que les muestro; apreciando en ellas su ingenio criollo para crear oficios de sobrevivencia, a la vez que su sentido del humor -implícito en el cubano- reaparece cada día muy a pesar de las limitaciones que han sumido a la Isla en un inmenso ostracismo.

La Habana, al margen de su actual deterioro, continúa siendo la ciudad de mis sueños.